autor_gabriela

1 Capacita a tu personal continuamente.

No basta ser el mejor. El trato con el público es una de las cosas más complicadas que un empleado puede experimentar, no es suficiente la paciencia que el empleado tenga hacia el cliente, sino la capacidad de recurrir a diversas herramientas para poder darle a cada cliente, un manejo adecuado, pero sobretodo profesional en el caso de tener un contratiempo, ¿y por qué no?, cuando las cosas están saliendo a pedir de boca…

Es por esto que la sugerencia de muchos expertos es que continuamente el personal tenga una apropiada capacitación para poder aprender nuevos instrumentos que le faciliten el trato con el consumidor en el momento de realizar alguna transacción.

Las empresas exitosas, recurren a determinado porcentaje de sus ingresos para mantener a su personal adiestrado y actualizado en sus propias necesidades, al estar el mundo en constante movimiento, una empresa que no invierta en sí misma se está limitando a recibir innovadores propuestas que puedan ayudar a mantener en un alto estándar la satisfacción del cliente.

2 La visión de tu empresa es de gran importancia.

Tú has sido el emprendedor y creador de tu propia empresa, por lo tanto, nadie mejor que tú para saber si las personas de tu equipo comprenden la visión que tienes para llegar a donde deseas; ya que si tus empleados no tienen un amplio panorama de lo que vislumbras, difícilmente podrán ayudarte a llegar donde has pensado.

Una empresa puede tener sistemas de última tecnología, pero si no tiene un departamento de servicio al cliente (por pequeño que sea), terminará fracasando. Resulta indispensable contar con al menos una persona que se haga cargo de darle una atención de calidad al comprador.

3 Conoce a tus clientes mejor que a tus jefes.

Todas las personas deseamos sentirnos importantes y halagados. Generalmente desciframos  cuándo nuestro jefe ha tenido un mal momento, de igual modo, lo mismo deberían nuestros empleados ser capaces de detectar, en el momento que un cliente llega hosco o desganado para anticiparse a una situación incómoda.

Hay clientes que se adaptan muy bien al cambio de personal, sin embargo hay otros cuyos cambios les resultan menos agradables; para esos casos, el empleado debe solicitar la asistencia de alguien con mayor experiencia en el área, para que tenga asegurado el trato correcto y poder atender al cliente que ha tenido un mal día, mejor de lo que él se espera ser atendido y recibido.

4 Selecciona y retén personal de calidad.

Una empresa opera gracias al personal con que cuenta.  Para evitar una significativa rotación de personal debes prestar especial atención desde la contratación, pero más que nada, que tengan en mente la calidad y servicio en la atención que se desea ofrecer.

La seguridad y confianza de tus colaboradores hacia sus propias personas, hará que sea palpable con el cliente y creará un ambiente armónico donde, si hubiera algún contratiempo, podría resolverse sin gran dificultad.

5 Realiza un adecuado proceso de entrega de producto o servicio.

Muchas de las quejas se desarrollan en el transcurso de la entrega del producto o servicio realizado, apóyate en tu equipo de trabajo para que esto no suceda. Identifica los puntos rojos que podrían estar ocasionando una mala comunicación para que desde la entrega hasta la recepción del compromiso establecido con el cliente exista fluidez, ya que sin ella, además de provocar malentendidos, puede ser detonante de insatisfacción por parte de tu cliente.

Establece protocolos adecuados de servicio al cliente para que desde el inicio de la compra hasta el cierre de la misma, tu cliente permanezca con la satisfacción y tranquilidad de haberte contratado.