autor_gabriela

¿Te has puesto a pensar que todo comunica?, las buenas formas en la empresa, el modo de vestir, de hablar, de comportarse, el cómo se utiliza la tecnología ¡comunica!

La etiqueta empresarial se ha vuelto mucho más significativa en los últimos años.  Sin amabilidad, educación y cortesía, es imposible concretar convenios y cerrar negociaciones. El protocolo empresarial es la base que cimienta las buenas relaciones públicas, ya que le da énfasis e importancia a aquellos pequeños detalles que en ocasiones se piensa que “no son importantes”.

Un adecuado manejo del código de vestimenta profesional, puede afectar directamente la imagen de tu empresa y aunque no lo creas, junto con ello la productividad y las ventas. ¿Qué ser humano desea no verse bien?, absolutamente todas las personas desean sentirse a gusto consigo mismas y eso es algo que se proyecta.

La cortesía es una cualidad que hace estrechar vínculos entre cliente y empresa y por ende permite que las relaciones entre ambos sean más fluidas y empáticas.

Invertir en el personal de tu empresa es algo que redituará directamente a tu negocio, ya que la familiaridad que se observe con el cliente, el servicio al mismo y el profesionalismo con el que se le trate, harán que conserve fidelidad por tener un trato personalizado. A fin de cuentas, todas las personas queremos sentirnos especiales e importantes y, un buen manejo en el modo de dirigirse a los demás, conducirse, utilizar la tecnología y comunicarse a través de la imagen profesional, hará la diferencia.

La educación favorece enormemente al éxito de cualquier transacción, ya que sin ella, no hay negociación posible. Aunque no nos demos cuenta, estamos inmersos en un mundo de protocolos.

La etiqueta y el protocolo en la empresa, hoy más que nunca se han vuelto no solamente importantes, sino prácticamente indispensables; es lo que regula las relaciones humanas dentro de una oficina, aunque básicamente sean más conocidos en las áreas que conciernen a los asuntos de Estado y muchas veces a los gobiernos.

Día a día se necesitan más profesionales en este amplio ramo que es incipiente pero necesario y las empresas con visión, deberían requerir especialistas que sean capaces de lograr negociaciones y frenar roces para llevar a cabo los convenios deseados.

La excelencia se logra innovando y siendo creativos, abriendo la mente, capacitándose. Definitivamente es prioritario  que nos demos cuenta de la importancia de invertir, tanto en la etiqueta como en el protocolo empresarial.

Hoy más que nunca, sostengo que las buenas formas de educación, la adecuada comunicación y la proyección de una imagen apegada a los valores y visión de una empresa, son los que llevarán a la misma a tener mayor rentabilidad, confiabilidad, y con ello a extender el negocio para nuevos clientes potenciales.